Preparación

Existen varios métodos para la preparación de las Flores de Bach pero el más usado es la preparación en un frasco de dilución.

Para esta dilución necesitamos un recipiente con cuentagotas con una capacidad de alrededor de 25-30 ml. El recipiente ideal será uno lo más parecido posible a el mismo envase en el que se suelen suministrar las flores de Bach.

    Una vez tengamos el envase seguimos los siguientes tres sencillos pasos:

  1. Este envase se rellena de Agua, alrededor de 3/4 partes del mismo.
  2. Añadimos de 2 a 4 gotas de cada esencia de las Flores de Bach que hemos seleccionado.
  3. Para conservar la preparación se añade 1 gota de Brandy como conservante.

¿Cómo saber que flores necesito?

Lo mas efectivo es que un terapeuta le prepare un test especializado para saber que flores tomar ya que hay esencias florales que no son recomendables mezclar.

Evaluar el estado del consultante

Al terminar cada frasco, el terapeuta deberá valorar nuevamente al paciente, para decidir: Si da por terminado el tratamiento. Si deberá continuar el tratamiento sin modificaciones a la fórmula. Si cambiará la fórmula del remedio. Al igual que muchas otras terapias, es importante tomarlas de la forma recomendada y durante suficiente tiempo. En la mayoría de los casos, las personas que no obtuvieron buenos resultados es por no tomar las flores de manera adecuada o por desconocimiento y falta de aprendizaje según la Filosofía Bach o por no elección de las flores adecuadas. Un buen terapeuta sabe abordar estas trabas a la curación.