Desde la antigüedad, el hombre se ha dotado siempre de los conocimientos y la sabiduría de la naturaleza donde en ella encontraba la sanación para las enfermedades, la medicina moderna se ha desconectado con esta esencia natural e innata y por lo tanto de su propia existencia, cual la verdadera y auténtica viene de la materia.

"Mientras nuestra alma y nuestra personalidad estén en buena armonía, todo es paz y alegría, felicidad y salud. Cuando nuestras personalidades se desvían del camino trazado por el alma, o bien, por nuestros deseos mundanos o por la persuasión de otros, surge el conflicto. Este conflicto es la raíz , causa de la enfermedad y de infelicidad".

"Para comprender la naturaleza de la enfermedad hay que reconocer ciertas verdades fundamentales. La primera de ellas es que el hombre tiene un alma que es su verdadero ser, divino, un ser poderoso, un hijo del creador de todas las cosas, de la cual el cuerpo, aunque templo terrenal del alma, es sólo un mínimo de reflejo: nuestra alma , nuestra divinidad que reside en y alrededor de nosotros, nos otorgó nuestras vidas..."

"Somos personalidades que estamos aquí con el objetivo de adquirir todo el conocimiento y la experiencia que podamos obtener en esta existencia terrenal, para desarrollar las virtudes de las que carecemos y eliminar todo lo que de erróneo se encuentre en nuestro interior, avanzando así hacía la perfección de nuestras naturalezas. El alma sabe que ambiente y que circunstancias son las mejores para permitírnoslo, y por lo tanto él nos coloca en la causa de la vida más adecuada para conseguir este objetivo".

"Lo que conocemos como la vida, es sólo un momento en el curso de nuestra evolución, una vida es como un día en la escuela, y aunque solamente podamos ver y comprender el día actual, nuestra intuición nos dice que el nacimiento está infinitamente lejos de nuestro principio y la muerte infinitamente lejos de nuestro final".

Nuestras almas, lo que realmente son temporales, simplemente como los caballos que montamos para hacer un viaje, o los instrumentos que usamos para hacer un trabajo mientras nuestras almas y personalidades están en armonía todo es alegría, paz, felicidad y salud".

"Si tenemos suficiente amor por todas las cosas en nuestra naturaleza, entonces no podemos hacer daño; porque ese amor detendrá nuestra mano ante cualquier acción, y nuestra mente ante cualquier pensamiento que pudiera dañar a otro. Pero aún no hemos alcanzado ese estado de perfección; si lo hubiésemos alcanzado, nuestra existencia aquí no tendría sentido".

Cúrate a ti mismo, Edward Bach.